Prevención de la diabetes con la dieta mediterránea

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Rafael Marín 01/01/2014

Resumen:

          Antecedentes.- Es un hecho bien reconocido que la diabetes puede ser prevenida con cambios en el estilo de vida que promuevan la pérdida de peso. Sin embargo, hay escasa información sobre si cambios en el patrón dietético sin reducción calórica pueden ser efectivos para prevenir la diabetes.
Métodos.- Es un estudio multicéntrico randomizado desarrollado en centros de atención primaria de España. El objetivo primario fue verificar la eficacia de la dieta mediterránea en la prevención primaria de la diabetes. Esta fue una variable secundaria preespecificada del estudio global PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea) publicado en N Engl J Med 2013; 368:1279-1290 (ver en esta web, abril 2013).
Los participantes fueron 3.541 pacientes sin diabetes (edad entre 55 y 80 años) y con riesgo CV elevado. Tenían tres o más factores de riesgo (tabaquismo, HTA, LDL-colesterol alto, HDL-colesterol bajo, sobrepeso-obesidad o historia familiar de enfermedad coronaria precoz). Ninguno tenía enfermedad CV previa. Fueron randomizados a tres tipos de dieta 1) dieta mediterránea suplementada con 50 cc/día  de aceite de oliva extra virgen. 2) dieta mediterránea suplementada con 30 g/día de frutos secos (15 g de nueces, 7,5 g de avellanas y 7,5 g de almendras). 3) dieta control con la advertencia de que suprimieran los alimentos ricos en grasa.
No se promovió la realización de ejercicio físico,  ni tampoco la restricción de calorías. Para mantener el cumplimiento todos recibieron, trimestralmente, sesiones dietéticas de apoyo. Fue gratuita la provisión de aceite oliva extra virgen o de frutos secos.
El tiempo medio de seguimiento fue de 4,1 años.
Resultados.- La edad media fue de 67 años, 62 % mujeres, valor medio del IMC 30 kg/m2. Eran hipertensos el 91 % y dislipémicos el 53 %. Durante el tiempo del estudio la actividad física fue similar en los tres grupos y al final del mismo no hubo diferencias significativas en el peso corporal, ni en la circunferencia abdominal.
Durante el seguimiento aparecieron 80 nuevos casos (6,9 %) de diabetes en el grupo con dieta mediterránea suplementada con aceite virgen de oliva, 92 casos  (7,4 %) en el grupo con la misma dieta suplementada con frutos secos y 101 casos (8,8%) con la dieta control. Las tasas correspondientes fueron 16,0, 18,7 y 23,6 por 1000 personas /año respectivamente. Comparada con la dieta control, las HR tras el análisis multivariante fueron 0,60 (IC 95 % 0,43 -0,85) para la dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva y 0,82 (IC 0,61 -1,10) para la suplementada con frutos secos. La reducción del riesgo relativo comparando la suma de ambos tipos de dieta versus la dieta control fue del 30 % (HR 0,70; IC 0,54 – 0,92).
Conclusiones.- Los autores expresan que en pacientes con riesgo CV elevado y edad avanzada, la dieta mediterránea enriquecida con aceite de oliva virgen y sin restricción calórica previene el riesgo de diabetes

Comentario:

          La prevalencia de diabetes tipo 2 se ha duplicado en las últimas 3 décadas y constituye uno de los problemas básicos de salud a nivel mundial. Se han realizado estudios de prevención con fármacos (metformina) y con cambios en el estilo de vida. Estos últimos, fundamentados en programas para disminuir de peso mediante dieta hipocalórica  e incremento del ejercicio físico, han demostrado que se puede reducir la incidencia de diabetes hasta en un 50 % (Gillies et al BMJ 2007).
No esta bien demostrada la efectividad de los cambios dietéticos que no incluyan el descenso del peso. Algunos trabajos preliminares con escaso número de pacientes han demostrado que la dieta mediterránea podría descender el riesgo de diabetes (Salas-Salvadó et al. Diabetes Care 2011). Dicha dieta es, moderadamente rica en grasas (35-40%) de origen vegetal (aceite de oliva y frutos secos). Es baja en productos lácteos, dulces y carnes rojas. Contiene, asimismo, un  moderado consumo de legumbres, pescado y carne de ave. Y es típico el uso de condimentos (salsas) con tomarte, cebolla ajo y especies (sofrito). Esta dieta, suplementada con aceite de oliva virgen o frutos secos, demostró en el estudio PREDIMED su efectividad para prevenir la morbimortalidad CV. Un subestudio muy reciente también ha mostrado su efecto preventivo de la arteriopatía periférica (Ruiz-Canela et al. JAMA 2014).
La eficacia la misma para prevenir la diabetes habría que atribuirla a la especial característica de sus alimentos puesto que no hubo diferencia sensible de peso con el grupo control. El diferente comportamiento entre el aceite de oliva y los frutos secos puede haber sido casual pues ambos suponen un aporte extra de ácidos grasos insaturados que poseen un potente efecto antiinflamatorio y antioxidante. Junto al resto de componentes de esta dieta disminuyen la resistencia a la insulina y favorecen el metabolismo de la glucosa.
El estudio tiene limitaciones, la más importante que la incidencia de diabetes fue una variable secundaria del PREDIMED. Y que en teoría haría falta un estudio de diseño específico para verificarlo. La segunda que, al igual que otros estudios sobre alimentación, no podía ser doble ciego, aunque si lo fue para los investigadores que aseguraron el diagnóstico de diabetes. Los resultados son sólo válidos para pacientes de raza blanca, edad avanzada y alto riesgo CV. Tiene, no obstante, la fortaleza  de ser el primer estudio randomizado, con amplio número de casos y con un tiempo de seguimiento largo.
A nivel práctico, estos resultados así como los mostrados en el PREDIMED global deberían llamar la atención de gobiernos y organismos de salud pública para suscitar campañas favorables a un tipo de dieta que, por otra parte, es fácil de mantener. En Atención Primaria podrían estar ya confeccionados modelos de dieta mediterránea para facilitar su entrega. La Medicina Preventiva sigue siendo, sin embargo, una asignatura con dedicación escasa en todos los niveles sanitarios, al menos en nuestro país.

Último modificado: 16 julio, 2017