Estrés psicológico y riesgo de ictus

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Mariano de la Figuera 01/01/2012

Resumen:

Con objeto de analizar la asociación entre el estrés psicológico y el riesgo de muerte por enfermedad cerebrovascular se diseñó un estudio de cohortes prospectivo, con una duración de 8 años, basado en el registro Health Survey de Inglaterra. Se incluyeron un total de 68.652 sujetos adultos (media de edad 55 años y 45% hombres), sin historia previa de enfermedad cardio o cerebrovascular. Para evaluar la presencia de estrés psicológico se utilizó el General Health Questionnaire (GHQ-12) que contiene apartados específicas sobre ansiedad, depresión, disfunción social y pérdida de confianza. Las causas específicas de mortalidad se obtuvieron de los registros nacionales.
{a name=”p-3″ id=”p-3″>Durante el seguimiento se produjeron 2.367 muertes de origen vascular. Los sujetos con síntomas basales de estrés psicológico (puntuación del GHQ-12 ≥ 4, 14,7% de los participantes), en comparación con los sujetos sin síntomas de estrés, tenían un riesgo de muerte por ictus más elevado (hazard ratio ajustado [HR] 1,66; IC 95%: 1,32–2,08) y también por cardiopatía isquémica (HR 1,59; 1,34–1,88). Se observó un  efecto “dosis-respuesta” a medida que aumentaba la puntuación del GHQ-12 (p para la tendencia  < 0,001 en todos los análisis). Dichas asociaciones se atenuaron, de manera marginal, después de los ajustes por variables confundentes como el estatus socioeconómico, el tabaquismo o el uso de fármacos antihipertensivo{a name=”p-4″ id=”p-4″>s.

Comentario:

{a name=”p-6″ id=”p-6″>Los factores psicológicos, como el estrés, se han relacionado con un mayor riesgo de enfermedad coronaria, pero la información sobre el riesgo de ictus es escasa.  Varios estudios han relacionado la depresión  con el riesgo de ictus, si bien los resultados han sido inconsistentes. Sin embargo, otros investigadores han sugerido    que el estrés psicológico es un predictor del riesgo de ictus más robusto que los síntomas de depresión.
En el presente estudio se observó una clara asociación entre el estrés psicológico y el riesgo de morir por ictus, después de controlar por otros reconocidos factores de riesgo.
A pesar de que el riesgo era cuantitativamente similar al de enfermedad coronaria, los mecanismes implicados en la asociación del estrés psicológico con la mortalidad por ictus no son necesariamente los mismos.  Es un hecho demostrado que existen diferencias en la patogénesis de la aterosclerosis de las arterias cerebrales en comparación con las coronarias. En este sentido, la elevación de la presión arterial relacionada con el estrés psicológico es un mecanismo plausible. Así, en población masculina se ha observado que el aumento de la reactividad vascular al estrés- con el consiguiente incremento de la presión arterial sistólica-  aumenta en un 72% el riesgo de ictus en los siguientes 11 años{a name=”xref-ref-21-1″ id=”xref-ref-21-1″>{a name=”xref-ref-22-1″ id=”xref-ref-22-1″>{a name=”xref-ref-23-1″ id=”xref-ref-23-1″>. También se han invocado factores inflamatorios, aunque los datos son poco consistentes. Por lo tanto, este es un terreno poco explorado que merece dedicar más esfuerzos y recursos.
{a name=”p-30″ id=”p-30″>{a name=”p-31″ id=”p-31″>Las limitacions del estudio están bien señaladas por sus autores. Entre ellas destacar que la fuerza de la asociación disminuyó con el seguimiento, lo que no descarta que enfermedades somáticas no diagnosticades ni registradas al inicio pudieran provocar estrés psicológico incluso la muerte. Por otra parte, el estrés psicológico no se evaluó de forma longitudional y, sin duda, no es una variable cualitativa, sino que está sometida a cambios. Además, el cuestionario GHQ-12, aunque  incluye diversos apartados específicos, no está diseñado para diagnosticar enfermedades muy prevalentes en salud mental como la ansiedad o la depresión. Estudios previos han demostrado {a name=”xref-ref-27-1″ id=”xref-ref-27-1″>que el estrés psicológicos (GHQ-12 score > 3) se asocia con la incidencia de eventos cardiovasculares de manera independiente al uso de fármacos antidepresivos{a name=”xref-ref-28-1″ id=”xref-ref-28-1″>.  Finalmente, no pudieron categorizarse las diversas formas de ictus, algo habitual en los certificados de defunción; en este estudio el 58% de los ictus eran inespecíficos.
Como conclusión final, y de acuerdo con la opinión de los autores del estudio, el estrés psicológico se asocia con un incremento del riesgo vascular, pero no solo con la cardiopatía isquémica sino también con la mortalidad por ictus. Falta por demostrar que la detección precoz de estos factores psicológicos sea útil en la reducción del riesgo cardiovascular. Pero eso ya es otra historia.

Cita original:
Hamer M, Kivimaki M, Stamatakis E, Batty D. Psychological distress as a risk factor for death from cerebrovascular disease. CMAJ 2012; 184:1461-6

Último modificado: 16 julio, 2017