Asociación entre presión del pulso y fibrilación auricular en pacientes hipertensos con hipertrofia ventricular izquierda. Estudio LIFE.

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Pedro Armario 01/01/2012

Resumen:

Estudios previos han observado que la presión del pulso (PP), un marcador de rigidez arterial, es un predictor independiente de fibrilación auricular (FA) en población general y en población hipertensa. Se examinó  si la PP era un predictor de FA de nuevo inicio, en comparación con otros componentes de la presión arterial en el estudio LIFE, un ensayo a doble ciego, con asignación aleatoria (losartan frente a atenolol), incluyendo 9.193 pacientes con hipertensión y criterios electrocardiográficos de hipertrofia ventricular izquierda. En 8.810 pacientes sin historia de FA ni FA basal, se confirmó el diagnóstico de FA a nivel del ECG según el código de Minnesotta, en 353 pacientes (4,0%), durante un seguimiento de 4,9 años. En el análisis multivariante de regresión de Cox, la PP basal y durante el tratamiento y la presión arterial sistólica durante el tratamiento, fueron predictores de FA de nuevo comienzo, independientemente de la edad, altura, peso, y puntuación de  riesgo de Framingham; sexo, raza y tratamiento asignado; y frecuencia cardiaca y doble producto de Cornell durante el tratamiento. La PP era el predictor más potente de FA de nuevo comienzo, determinado por una disminución de -2 Log en la probabilidad estadística, en comparación con la presión arterial sistólica, presión arterial diastólica y presión arterial media. Cuando se evaluaron en el mismo modelo, el valor predictivo de la presión arterial sistólica y diastólica juntas, fue similar al de la PP. En esta población de pacientes con hipertensión e hipertrofia ventricular izquierda, la PP fue el predictor único más potente de FA de nuevo inicio, de forma independiente a otros factores de riesgo.

Comentario:

La fibrilación auricular (FA) es la arritmia sostenida  más frecuente en la población general; su prevalencia aumenta de forma importante con la edad, siendo menor del 1% en el grupo de 55 a 60 años de edad, y mayor del 17% en la población mayor de 85 años de edad. Diversos factores de riesgo (diabetes, obesidad, hipertensión arterial, hipertrofia ventricular izquierda, insuficiencia cardiaca, enfermedad valvular y enfermedad coronaria), se asocian con una mayor prevalencia de FA así como con un aumento del riesgo cardioembólico, lo que supone un tratamiento crónico con anticoagulantes en la mayoría de estos pacientes. La hipertensión arterial es el factor modificable más importante que contribuye a la aparición de FA, especialmente en aquellos con hipertrofia ventricular izquierda y o dilatación de la aurícula izquierda, por lo que es importante el inicio precoz con una control adecuado de la presión arterial para reducir la aparición de dichas alteraciones estructurales cardiacas y por consiguiente,  reducir la incidencia de FA en los pacientes hipertensos.

En el estudio aquí comentado, basado en datos del estudio LIFE, llevado a cabo en 8.810 sujetos con hipertensión arterial y criterios electrocardiográficos de hipertrofia ventricular izquierda, seguidos durante 4,9 años, se observó FA de nuevo comienzo en 353 pacientes (4,0%), y se mostró que el aumento de la presión del pulso (PP) tanto basal como el observado durante el tratamiento antihipertensivo era un predictor potente e independiente  de FA de nuevo comienzo. La relación entre aumento de la PP y la aparición de FA, pueden venir mediaos, al menos parcialmente por la dilatación de aurícula izquierda, como muestran datos recientes del Registro Español de Hipertensión Resistente, mostrando que la PP nocturna medida durante la monitorización ambulatoria de 24 horas (MAPA) se asociaba de forma independiente a la dilatación de aurícula izquierda, tras ajustar por edad, masa ventricular izquierda y otra medidas de PA registradas durante la MAPA (Armario P et al)1.
La aplicación  práctica de estos resultados es que el aumento de la PP, una medida de rigidez arterial, es un marcador de riesgo de aparición de FA de reciente comienzo. Sumados a los datos antes referidos, en sujetos con HTA resistente y los observado en otros sujetos con formas menos severas de hipertensión,  la detección de un incremento de la PP, junto con la presencia de hipertrofia ventricular izquierda y o de dilatación de la auricular izquierda ( si disponemos de datos ecocardiográficos) nos ha de recordar aún más la necesidad de conseguir un control adecuado de la presión arterial , para evitar entre otras complicaciones cardiovasculares y renales,  la aparición de FA, la cual a su vez comporta un aumento de 4-5 ves el riesgo de ictus isquémico y un aumento de casi el doble en la mortalidad.

1 Armario P, Oliveras A, Hernández del Rey R, Suárez C, Martell N, Ruilope LM, de la Sierra A, en nombre de los Investigadores del Registro de Hipertensión Refractaria de la SEHLELHA. Blood Press 2012 ( in press).

Cita original:
Larstorp ACK, Ariansen I, Gjesdal K, Olsen MH, Ibsen H, Devereux RB et al. Association of pulse pressure with new-onset atrial fibrillation in patients with hypertension and left ventricular hypertrophy. The Losartan Intervention For Endpoint (LIFE) reduction in Hypertension Study. Hypertension 2012;60:347-353

Último modificado: 16 julio, 2017