Asociación combinada y separada del índice de masa corporal y de la obesidad abdominal con la enfermedad cardiovascular: análisis colaborativo de 58 estudios prospectivos.

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Pedro Armario 01/01/2011

Resumen:

Antecedentes: Las guías difieren en lo referente a la valoración de las medidas de obesidad para la predicción del riesgo cardiovascular cuando se dispone de información sobre los otros factores de riesgo. Se estudiaron las asociaciones separadas y combinadas del índice de masa corporal (IMC), del perímetro de la cintura, y de la relación cintura/cadera con el riesgo de un primer episodio cardiovascular.

Método: Se utilizaron las base de datos individuales de 58 poblaciones para calcular las razones de riesgo (HR) por cada 1 DE más elevadas sobre los valores basales (4,56 kg/m2 más LTO PAra el IMC, 12,6 cm más alto para el perímetro de la cintura, y 0,083 más elevada para la relación cintura/cadera) y medidas de discriminación y reclasificación del riesgo. Se utilizaron varias medidas de adiposidad para calcular la razón de dilución en la regresión.

Resultados: Estuvieron disponibles los datos individuales de 221.934 personas en 17 países (14.297 resultados de incidencia cardiovascular; 1,87 millones de personas/año en riesgo). Se hicieron varias mediad de adiposidad hasta en 63.281 pacientes ( intervalo medio de 5,7 años (DE 3,9). En los sujetos con un IMC igual o superior a 20 kg/m2., la HR para la enfermedad cardiovascular fue de 1,23 ( IC 95% 1,17-1,29) con el IMC; 1,27 (1,20-1,33) con el perímetro de la cintura, y 1,25 (1,19-1,33) con la relación cintura/cadera. El añadir la información sobre el IMC, perímetro de la cintura y relación cintura/cadera al modelo de predicción del riesgo de enfermedad cardiovascular que contenía los factores de riesgo convencionales, no mejoró de forma importante la discriminación del riesgo (cambios del índice-C de -0,0001, y 0,0008, respectivamente), ni la clasificación de los participantes en las categorías del riesgo  a los 10 años (mejora de la reclasificación neta de
 -0,19%, -0,05%, y -0,05%, respectivamente). Los hallazgos fueron similares cuando las medidas de adiposidad fueron consideradas en combinación. La reproducibilidad fuero mayor para el IMC (relación de dilución de la regresión 0,95, IC 95% 0,93-0,97) que para el perímetro de la circunferencia (0,86, 0,83-0,89) o relación cintura-cadera (0,63, 057-0,70).

Interpretación: El IMC, perímetro de la circunferencia y relación cintura-cadera, si se valoran de forma única o en combinación, no mejoran de forma importante la predicción del riesgo cardiovascular en sujetos de países desarrollados, cuando se dispone de información sobre la presión arterial sistólica, historia de diabetes, y lípidos.

Comentario:

La obesidad es un factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, y a su vez de otras enfermedades crónicas. Por otra parte, su ya elevada prevalencia se está incrementando en los últimos años, por lo que plantea un importante problema de salud pública. Al margen de las estrategias comunitarias, a nivel individual son necesarias estrategias de análisis y reducción del riesgo en dichos sujetos.

Diversas publicaciones han puesto de manifiesto que el riesgo de la obesidad no es igual en todos los pacientes, e incuso en algunos casos la correlación puede ser inversa ( la llamada paradoja de la obesidad). Lo que es indudable es que la obesidad general (incremento del IMC) o la obesidad central (aumento del perímetro de la cintura) se asocia con la presencia de importantes factores de riesgo  como los metabólicos (diabetes, síndrome metabólico y dislipemia ) y con una mayor prevalencia de hipertensión arterial, así como con una menor respuesta al tratamiento antihipertensivo ( mayor prevalencia de HTA refractaria en estos sujetos).

Los resultados de este análisis llevado a cabo en 221.934 sujetos sin inicial enfermedad cardiovascular, aporta datos importantes al respecto. La principal conclusión es que si se dispone de información sobre los factores de riesgo clásicos, el añadir datos sobre obesidad (IMC, perímetro de la cintura, o bien relación cintura-cadera), bien por separado, o bien de forma conjunta, aporta poco en lo referente a la discriminación del riesgo o a la reclasificación del mismo en dichos sujetos. 

Eso no resta en absoluto importancia a la obesidad, pues aumenta la prevalencia de incidencia de otros factores de riesgo. En concreto, en el tema de la HTA, aproximadamente un 75% de los pacientes hipertensos visitados por los médicos generales tiene sobrepeso u obesidad.  Aunque difícil de conseguir, la reducción moderada de peso es una medidla muy efectiva en la reducción de la presión arterial, y en evitar casos de HTA refractaria. Por otra parte, el incremento del IMC con el tiempo en adolescentes o sujetos jóvenes son un importante predictor de HTA futura establecida, como han mostrado diversos estudios poblacionales.

Probablemente, solo en aquellos sujetos con obesidad, y sin la presencia de otros factores de riesgo (poco frecuente) podríamos relativizar su riesgo por lo que respecta a la enfermedad cardiovascular ( que es lo analizado en este amplio estudio), y enfatiza que las ecuaciones de predicción del riesgo clásicas (Framingham, Score) no tengan en cuenta este parámetro, sino algunas de sus consecuencias, como son la elevación de la presión arterial y otros.

Cita original:
The Emerging Risk Factors Collaboration. Separate and combined associations of body-mass index and abdominal adiposity with cardiovascular disease: collaborative analysis of 58 prospective studies. Lancet 2011:377:1085-95

Último modificado: 16 julio, 2017