La actividad del sistema nervioso simpático está asociada con la afectación de órganos diana subclínica inducida por la obesidad en sujetos jóvenes.

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Pedro Armario 01/01/2010

Resumen:

El exceso de peso es un factor de riesgo establecido, mayor, de la enfermedad cardiovascular, especialmente en sujetos jóvenes. Para conseguir un mejor conocimiento de la fisiopatología subyacente de este incremento del riesgo cardiovascular, se evaluaron los signos tempranos de afectación de órganos diana y su posible relación con la actividad del sistema nervioso simpático. Se incluyeron en este estudio 18 sujetos con normopeso (índice de masa corporal 25 kg/m2) todos ellos estudiantes universitarios sanos. Se realizó una amplia valoración de la afectación de órganos diana, incluyendo: 1/ valoración de la función renal; 2/ estructura del ventrículo izquierdo y función sistólica y diastólica; y 3/ función endotelial. La actividad del sistema nervioso simpático se midió mediante microneurografía. Los estudiantes con exceso de peso tenían una reducción de la función endotelial (p <0,01), una elevación del aclaramiento de creatinina (p<0,05), un incremento del índice de masa ventricular izquierda (p<0,05), incremento del grosor de la pared de ventrículo izquierdo (p<0,01), una menor función sistólica y diastólica (p<0,01), y una elevación de la actividad simpática del músculo (p<0,001) en comparación con los sujetos con normopeso. En el análisis de regresión múltiple, la función endotelial estaba inversamente relacionada con la actividad nerviosa simpática del músculo (R2 =0,244; p<0,05), mientras que el aclaramiento de creatinina y el índice de masa ventricular izquierda se relacionaron de forma positiva con la actividad nerviosa simpática del músculo, después de ajustar por el índice de masa corporal, sexo y presión arterial (R2=0,318, p< 0,01 y R2 =0,312, p<0,05, respectivamente). El exceso de peso en los jóvenes se asoció con alteraciones subclínicas a nivel renal y en la función endotelial, así como en la estructura cardiaca, incluso en ausencia de hipertensión. La actividad simpática está estrechamente asociada con las alteraciones cardiovasculares y renales observadas en estos sujetos.

Comentario:

La obesidad es un factor de riesgo establecido de desarrollar enfermedad cardiovascular, incluso tras ajustar por otros factores de riesgo clásicos. Por otra parte también se ha observado que este riesgo cardiovascular asociado a la obesidad es mayor en sujetos jóvenes.

El aumento de la actividad del sistema nervioso simpático ha sido relacionado con el desarrollo de hipertensión arterial, con una mayor afectación de órganos diana, así como con un aumento del riesgo vascular como sido puesto de manifiesto en diversos estudios , especialmente por los grupos de
Stevo Julius 1,2 y Guido Grassi3. Estos estudios han demostrado que las evidencias de aumento de la actividad simpática se han detectado incluso muchos años de que se observe el incremento de la presión arterial, por lo que podría ser un elemento primario y no una mera consecuencia. Este hecho ha sido confirmado en diversos estudios prospectivos.

Los autores de este trabajo aquí comentado, llevado a cabo en sujetos jóvenes,  muestran el papel del sistema nervioso simpático en el desarrollo y progresión de órganos diana en sujetos sanos con sobrepeso u obesidad. Estos autores han mostrado que estos sujetos presentan en relación a los sujetos con normopeso, alteraciones de la función endotelial así como alteraciones renales y de la estructura y función cardiaca, y proponen que el aumento de la actividad simpática, que lo sujetos con sobrepeso u obesidad presentan en relación a los sujetos con normopeso, podría ser el mecanismo subyacente de estas alteraciones.

Existen varios mecanismos a través de los cuales el aumento de la actividad nerviosa simpática puede producir una mayor afectación de órganos diana. En primer lugar, la estimulación simpática se ha asociado a resistencia a la insulina, y por otra parte a una activación del sistema renina-angiotensina-aldosterona, con incremento de los niveles circulantes de angiotensina II, el cual como es conocido puede inducir de forma directa o indirecta efectos prohipertróficos y profibróticos sobre el tejido miocárdico, pared vascular y tejido renal. Finalmente, el aumento del tono simpático se ha asociado a una mayor variabilidad de la presión arterial, lo cual podría asociarse a una mayor afectación de órganos diana.

En resumen, diríamos que el sobrepeso u obesidad en sujetos jóvenes está asociado a un mayor riesgo de desarrollo de HTA futura, especialmente en sujetos con presión arterial normal alta. Y por otra parte, su coexistencia con un aumento de la actividad simpática, nos permiten detectar un subgrupo de riesgo de desarrollar hipertensión arterial, y mayores alteraciones funcionales y estructurales. Aunque la exploración del sistema nervioso simpático no es fácil en la práctica clínica, recordemos que un aumento de la frecuencia cardiaca, en reposo, por encima de 80-85 latidos por minuto, puede ser un marcador, especialmente en sujetos jóvenes sin comorbilidad asociada, de un aumento el tono simpático.

1 Palatini P, Julius S. Curr Hypertens Rep 2009;11:199-205
2 Feldstein C, Julius S. J Am Soc Hypertens 2009; 3_353-65
3 Grassi G. Am J Hypertens Epub ahead off print, 22 July 2010

Cita original:
Lambert E, Sari CI, Nguyen J, McGrane M, Eikelis N, Chopra R et al. Sympathetic nervous system activity is associated with obesity-induced subclinical organ damage in young adults. Hypertension 2010;56:351-8

Último modificado: 16 julio, 2017