Infección por VIH, HTA y lípidos

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Mariano de la Figuera 01/01/2008

Resumen:

            Se trata de un estudio descriptivo y retrospectivo, realizado sobre una población de pacientes con infección por el virus de la inmunodeficiencia (VIH), asistidos en un hospital universitario. El grupo control estuvo formado por voluntarios donantes de sangre, emparejados por edad y sexo. Se compararon las cifras de presión arterial (PA) y el perfil lipídico entre ambos grupos. Se evaluaron un total de  740 pacientes (75% varones) con una edad media de 41,8 años. Las cifras de PA  y la prevalencia de hipertensión arterial (HTA) fueron superiores en el grupo VIH comparado con el control (tasa de prevalencia del 25% frente al 15%, respectivamente; p < 0,0001). Dentro del grupo VIH, los pacientes hipertensos tuvieron significativamente más edad que los normotensos, más lipodistrofia, mayor concentración de colesterol total y menor duración de la enfermedad producida por el VIH (75 frente a 85 meses, respectivamente). Respecto al conjunto de hipertensos, los pacientes con infección por el VIH eran más jóvenes que los seronegativos (44,2 frente a 47,9 años) y tenían una mayor concentración de colesterol total (210 mg/dL frente a 200 mg/dL, respectivamente).

Comentario:

            Gracias al tratamiento antirretroviral, la esperanza de vida de los pacientes infectados por el VIH ha aumentado. Pero, a  su vez, las causas de mortalidad se han diversificado, entre ellas las producidas por las enfermedades cardiovasculares (CV). El aumento de la morbimortalidad CV entre estos pacientes puede ser debida, entre otras razones, al impacto de factores de riesgo clásicos, como la HTA y la hiperlipidemia. En este sentido los estudios epidemiológicos dan resultados de prevalencia de HTA tan variables como del 8-34%.
            En el presente estudio, realizado en el Servicio de Medicina Interna del Hospital de San Pablo de Barcelona, sus autores han observado una prevalencia de HTA del 25%, superior en 10 puntos a la del grupo control. Además, las cifras de PA y de colesterol total también fueron más elevadas en este grupo de pacientes y, en cambio, las de HDL-Colesterol inferiores. El riesgo CV, estimado a través de la ecuación de Framingham fue, a su vez, más elevado en los pacientes seropositivos.
            Los mecanismos responsables del incremento de PA en estos pacientes no son bien conocidos, y se considera que la propia terapia antivírica pudiera jugar un papel. Además, la infección por el VIH puede aumentar el grado de rigidez arterial a través de mecanismos pro-inflamatorios.         
            Si bien es probable que el grupo control era, probablemente, más sano que la población general, -es una de las limitaciones del estudio-, los resultados son interesantes ya que señalan una nueva dimensión en la Medicina Preventiva de los pacientes con infección crónica por VIH. La implicación de la Atención Primaria en el tratamiento integral de estos pacientes está limitada, entre alguna de las razones más poderosas, por la propia terapia antirretroviral, suministrada y controlada desde el ámbito hospitalario. Como señalan los autores de este estudio, el tratamiento de estos pacientes también debe incluir, de forma prioritaria, el control precoz tanto de la HTA como de otros factores de riesgo CV, en la que los profesionales de la Atención Primaria tienen un papel fundamental.

Cita original:
Coloma Conde AG, Alvarez Albarrán M, Roca-Cusachs Coll A, Domingo Pedrol P, Puig Campmany M. Prevalencia de hipertensión arterial y perfil lipídico en pacientes con infección por el virus de la inmunodeficiencia humana. Med Clin (Barc) 2008;131:681-4

Último modificado: 16 julio, 2017